Murray Rothbard es conocido por rechazar categóricamente la Teoría del Valor Trabajo y el edificio teórico marxista. Se sabe que Rothbard consideraba a la Teoría del Valor Trabajo la pieza fundamental de la teoría de Marx, y que sin la primera, la segunda caía por su propio peso. Ahora bien, el análisis hecho por Rothbard sobre si es necesaria lógicamente la Teoría del Valor Trabajo es parte central de su crítica en su Historia del Pensamiento Económico, pero ¿es completa y decisiva aquella crítica?
Con estos motivos, lo que pretendemos hacer en este artículo es comentar y analizar la crítica de Rothbard hacia la demostración de Marx de la Teoría del Valor Trabajo, y con ello ver en qué acertó, y que quedó todavía sin demostrar por su parte.
La exposición de Marx
El argumento de Marx para defender y derivar su Teoría del Valor Trabajo es muy conocido. Sin embargo lo resumimos acá para facilidad del lector. Basta decir que se puede leer el primer capítulo del Capital para encontrar la exposición original de Marx. Para comenzar, Marx se enmarca específicamente en el sistema capitalista, y de ello desprende que su unidad fundamental es la mercancía. Con ello, la mercancía muestra una dualidad, por una parte es valor de uso y por otra valor de cambio. Es decir, posee características que la hacen útil, y por otro lado, se intercambia en determinadas ratios con otras mercancías. Marx nos invita a mirar una ecuación. Por ejemplo:
1 quarter de trigo = a quintales de hierro
De esa ecuación deduce que debe haber algo que las iguale, algo que no es en sí ni una ni la otra, una sustancia común a ambas. Entonces, ¿cuál es esa sustancia común? Marx descarta que sean propiedades físicas, porque estas solo se consideran si forman parte del valor de uso, y el valor de uso no puede ser esa sustancia común, porque es cualitativamente distinto entre ambas mercancías (para Marx el valor de uso no es la utilidad per se, como señalan muchos, sino una o varias propiedades del objeto que son más o menos valiosas para alguien, es decir, una propiedad de la mercancía, objetiva). Por ello, para Marx, la única alternativa que queda es que sean productos del trabajo humano. Pero no cualquier trabajo humano, sino uno abstracto, social, necesario y simple.
La crítica de Rothbard
Rothbard tiene varias cosas que señalar a esta deducción. Primero, para Rothbard, el siquiera plantear la ecuación es un error: “...dos cosas se intercambian entre sí únicamente porque son desiguales en valor para los dos participantes en el intercambio. A entrega x a B a cambio de y, porque A prefiere y a x, y B, por el contrario, prefiere x a y. Un signo de igualdad falsifica la imagen esencial” (Rothbard, 2006, p. 410).
Es decir, las mercancías no se igualan, no hay por qué añadir un signo “=”, sino simplemente hay un intercambio, que tiene como base la desigualdad de valoraciones. Rothbard luego señala que incluso si fuese así, que hay un valor igual, no está justificado que aquellas cosas deban igualarse a una tercera, objetiva y medible: “No hay justificación para este salto desde la igualdad de valor hacia la medición por medio de una entidad objetiva tercera; la suposición implícita —y falaz— es que el “valor” es una entidad objetiva, como el peso o la longitud, que puede medirse científicamente frente a algún estándar externo” (ibid).
Como tercer punto, Rothbard dice que el paso de la “abstracción del valor de uso” queda injustificada. Como una mera afirmación: “Subrayando por mera afirmación que la utilidad no tiene absolutamente nada que ver con los valores de cambio —un punto crucial para su tesis— sostiene que los valores de uso no tienen nada que ver con los valores de cambio ni con los precios” (Ibid).
Con ello, como solo queda el trabajo, Marx impone que este sea abstracto, simple, social y necesario. Pero Rothbard dice que esto sólo presupone lo que quiere demostrar, que en última instancia es circular, porque es el mercado quien ejerce estos estándares: “El valor de mercado se determina sólo por la cantidad de tiempo de trabajo “socialmente necesario”. ¿Pero qué es “socialmente necesario”? Lo que el mercado decida. Así, un ingrediente crucial para explicar el valor de mercado son las propias decisiones y valores del mercado” (Ibid, pág. 411).
Marx | Rothbard |
Una ecuación muestra que las mercancías se igualan. | No tiene sentido plantear la ecuación en primer lugar. |
Si se igualan son iguales a una sustancia común | Salto lógico injustificado |
La utilidad no puede ser ese igualador | Mera afirmación |
El trabajo abstracto, simple y socialmente necesario es el igualador. | Esa definición asume lo que quiere demostrar |
Revisión crítica de Rothbard
Ahora nos toca examinar qué partes de esta crítica son ciertas. Analizando los cuatro puntos. En primer lugar, aunque es cierto que no tiene sentido plantear una ecuación así como lo hace Marx, sino plantear simplemente la igualdad entre sus valores de cambio (como plantea Romaniega Sancho (2020, p.. 7), la refutación de Rothbard (así como la de Romaniega Sancho) no responden a la cuestión planteada por Marx. Este habla sobre mercancías, que no son cualquier clase de bienes producidos, sino bienes productos de la división social del trabajo, del capitalismo, de la acumulación de capital y que se intercambian de manera sistemática a ciertas ratios. De ahí que decir que para intercambiar mercancías no haga falta igualdad de valor no sea absolutamente obvio. Tendría que mostrarse que, en el capitalismo, un intercambio sistemático y regular a ciertas proporciones, para mercancías con las características planteadas por Marx no es necesaria la igualdad abstracta de un valor ajeno al valor de cambio. Lo que aunque puede hacerse, no lo hace Rothbard en su refutación.
Para el segundo punto, Rothbard tiene la razón, no hace falta una medida común para establecer una igualdad entre cosas, objetos o sustancias pueden ser iguales entre sí sin tener necesariamente una medida común, o ser iguales a una tercera sustancia (Rallo, tomo II, p. 21)
Para el tercer punto, Rothbard llega a confundir el valor de uso con utilidad. Como explicamos, el valor de uso, definido por Marx, no es la utilidad que flota en el aire, sino una cosa concreta amarrada a una característica del objeto (cosa que profundiza en las notas sobre Wagner). Tal como construye Marx su sistema, es coherente decir que el valor de uso, en tanto valor de uso, no puede ser valor, porque valor de uso es meramente una cualidad por definición. Ahora, el salto lógico es decir “todo lo que es una propiedad física solo se considera solo cuando es valor de uso”, eso no tiene por qué ser cierto y no es demostrado por Marx.
Por último, para el cuarto punto, es cierto que Marx construye ad hoc las características de ese trabajo. Pero no es cierto que su teoría sea circular o inválida por eso. El propio Marx defiende que es el mercado quien computa ese promedio, quien vuelve abstracto el trabajo concreto, y así con las demás características, porque Marx intenta entender qué hace realmente el mercado, no crear una teoría al margen de este. Para Marx y sus seguidores, él parte de la realidad, no de abstracciones. Aunque ciertamente lo último es problemático (por el poco estándar de rigor que se exige para interpretar la realidad), no invalida necesariamente el argumento original. Sí es cierto que la Teoría del Valor Trabajo perdería valor predictivo o explicativo de fenómenos últimos, pero no significa que sea falsa o que sea un paso necesariamente erróneo o circular.
Conclusión
Para terminar, nos quedamos con que los puntos uno, tres y cuatro de Rothbard no refutan necesariamente las deducciones de Marx, necesitan pasos o capas adicionales para hacerlo adecuadamente.
Rothbard refuta bien algunos puntos lógicos, pero no lo hace por completo y de manera concluyente. Por ejemplo, faltó mostrar que la igualdad no es necesaria en el intercambio de mercancías (con ello que estas sean en el contexto del mercado, las dinámicas capitalistas e intercambio regular y estable), solo demuestra en el caso de un intercambio aislado de bienes cualquiera, o mostrar por qué sería erróneo que la teoría de Marx no explique por qué el trabajo es abstracto, social, necesario y simple.
Aclarar este tipo de cosas es importante, porque las ideas de Rothbard son influyentes en la escuela austriaca, pero por lo mismo, nos vemos obligados a visitarlas y examinarlas si no queremos caer en el dogmatismo y cerrar nuestras fronteras intelectuales.
Bibliografía:
Rothbard, Murray N. Classical Economics: An Austrian Perspective on the History of Economic Thought. Vol. 2. Cheltenham, UK: Edward Elgar, 1995. PDF
Romaniega, Álvaro. Análisis teórico de las demostraciones de la teoría marxista del valor trabajo: Crítica a Karl Marx y Ernest Mandel. 2020. PDF
Rallo, Juan Ramón. Anti-Marx: Crítica a la economía política marxista. Barcelona: Deusto, 2022.
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